Bizarro. Así imaginaba a mi príncipe azul cuando era chica. Muchos de ustedes –los más jóvenes sobre todo– pensarán que mi cordura fallaba ya desde entonces, de ninguna manera. Bizarro en castellano significa valiente, esforzado, generoso ¡espléndido! Tal lo deseaba yo. Claro que hoy muchos prefieren el calco del inglés y del francés, tan de moda, con lo cual mi príncipe se convirtió en alguien 'grotesco, raro, extravagante'.
Salgo en defensa de la palabra amada, con tan hermoso significado que hasta en la canción a la bandera la usamos.
Aquí esta la bandera que un día
en la batalla tremoló triunfal,
y llena de orgullo y bizarría
a San Lorenzo se dirigió inmortal.
Ya que nuestro idioma es tan rico, porqué pedir prestado un homónimo, otro adjetivo, con un sentido diametralmente opuesto y para el cual tenemos palabras propias de sobra. Es una cruzada personal, como dice mi hija, pero la abrazo con gusto, con bizarría.
domingo, 28 de septiembre de 2008
martes, 16 de septiembre de 2008
DESPROLIJIDAD
Todos los años redacto el acta de asamblea de la empresa en la que trabajo. Los oradores son floricultores, y si bien manejan la oratoria por cuestiones políticas, armar un discurso escrito a partir de su oralidad es realmente complicado. Sobre todo porque las actas se convierten en documentos importantes que se presentan en diferentes organismos públicos y privados. Sin embargo, 17 años haciendo lo mismo me ha dado las herramientas suficientes para entenderlos, para interpretar “lo que quieren decir”. En la última asamblea, uno de los oradores hablaba permanentemente de “desprolijidad administrativa” mientras mi word me marcaba la palabra como errónea. Si tenemos en cuenta que estas actas tienen una extensión de 18 hojas oficio, con márgenes e interlineados mínimos, podrán entender que por más correctísima que quiera ser, surgen dudas. Inmediatamente consulté el DRAE –nuestra Biblia– y, ¡oh desgracia!: “no se encuentra registrada”. Intenté tranquilizarme y pensé: está correctamente construida. Para convencerme, pedí auxilio a mis amigas correctoras que, por suerte, opinaron lo mismo. Una vez más entendí que el corrector de word no sirve para nada. Para que la comunicación sea efectiva, hay que saber redactar, debemos contar con nociones de gramática. Esto es algo que las empresas y los organismos públicos, en general, no privilegian. Por eso, los correctores estamos tan devaluados.
martes, 9 de septiembre de 2008
para cuando estén aburridos...
En este enlace, van a encontrar algunas cosas entretenidas e interesantes. Cariños a todos
http://www.juegosdepalabras.com/
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