
Silvia Pisani
Corresponsal en EE.UU.
WASHINGTON.- Si le regalaron un libro en estas fiestas, celebre. Y, por las dudas, guárdelo muy bien porque puede que sea de los últimos. Por lo menos, eso es lo que podría pensarse a partir de lo ocurrido en este país en depresión, donde, por primera vez en la historia, en Navidad se vendieron más libros electrónicos que de tinta y papel.
Pero la verdadera estrella que avanza a velocidad de cometa se llama Kindle, nombre desconocido para muchos, pero que conviene recordar. Es el lector de libros electrónicos creado por Amazon -el gigante de la venta minorista online -, un genial invento que pesa 300 gramos y que mide 18 centímetros de largo y 13 de ancho. Y en el que, pese a tan magras dimensiones, caben hasta 200 libros y, de paso, unos cuantos periódicos, renovables todos los días, como el que llega por debajo de la puerta.
De lejos, el Kindle no es más que una tablita blanca con pantalla de plasma que hoy en día mucha gente anda leyendo cuando viaja, así como otros andan con los auriculares del iPod. Tan pequeño, tiene intrigados a libreros y editores que saben que el futuro pasa por allí. Y que es un futuro con más lectores, pero, curiosamente, con menos libros y menos librerías, por lo menos, tal como las conocemos ahora.
"Lo evidente es que el fenómeno parece ir mucho mas rápido de lo que se pensaba", es el comentario en esta ciudad, que en los últimos días vio cómo la cotización de Amazon subió en Nueva York al ritmo de la venta récord en esta Navidad. Pero si bien es cierto que Amazon va primera, los demás no pierden tiempo.
El mercado se ve tan promisorio que al Kindle le han aparecido competidores de manera acelerada. Apple lanzaría su propio dispositivo de lectura electrónica a fines de este mes; Sony tiene planes similares, como la editorial Barnes & Noble, mientras ayer, Microsoft presentó una nueva computadora que permite la lectura de e-books con el software del Kindle.
Como informó ayer lanacion.com , el dispositivo de Amazon acaba de hacerse disponible en la Argentina y Chile, con la posibilidad de adquirir ediciones digitales de libros, diarios y revistas, a unos 281 dólares, más gastos de aduana.
Negocio promisorioTodos sueñan con un artilugio que permita lo que hoy permite el Kindle; esto es, pagar un precio inicial por el artefacto y luego, descargarle por Internet todos los libros que uno quiera, al precio promedio de diez dólares cada descarga. Según informó Amazon en su sitio web, el récord de ventas allí se dio el día de Navidad, cuando quienes habían recibido de regalo un Kindle se loguearon en el sitio para cargarlo con nuevos libros.
El mercado de los e-books se ve saludable. En esta Navidad, Amazon vendió 9,5 millones de e-books , o uno cada 110 segundos, a razón de 260 dólares promedio cada uno. Eso representa un aumento de poco más de la mitad respecto de la Navidad de 2008. La sección de libros electrónicos para el Kindle ya reúne en Amazon.com más de 390.000 libros.
Por ahora la batalla se da, sobre todo, para el negocio editorial. Pero también los diarios están cayendo en la seducción del Kindle. Y no todos lo ven como una amenaza mortal para el papel, sino, incluso, como una salvación, sobre todo en los lugares donde la distribución es difícil y costosa. Algunos diarios del interior de los Estados Unidos fueron los primeros en anotarse y ahora el experimento seduce a los grandes, como The New York Times y The Washington Post , que ya coquetean con llegar a sus lectores con suscripción mediante el Kindle de tercera generación, que es más grande y bastante más caro: ronda los 500 dólares por unidad.
Kindle no sólo ofrece las ventajas de un almacenamiento equiparable a cualquier biblioteca, sino que supone una nueva dimensión en la lectura. Ya no se trata de renglones y párrafos, sino que el futuro imagina libros ?interactivos", algo en lo que ya piensa Jeff Bezos, el presidente de Amazon y principal proveedor de contenidos para los mismos aparatos que él fabrica.