jueves, 21 de febrero de 2013

Los académicos, insumisos con la nueva ortografía

Los académicos, insumisos con la nueva
ortografía

Peio H. Riaño, El Confidencial

El erudito Salvador Gutiérrez tenía razón: los consejos de la Academia en la nueva Gramática española, publicada hace casi tres años, no tienen predicamento. La prueba está en que ni siquiera sus académicos comulgan con las normas que ellos mismos han pactado antes de abandonar la costumbre de poner el acento gráfico en el adverbio sólo o en los pronombres demostrativos, como éste. Si acaban de leer con tilde es que este periódico ha hecho una excepción para explicarles la división en el órgano que vela por el idioma, porque la prensa y los libros de texto acatan órdenes y consejos de la Real Academia Española (RAE) hasta sus últimas consecuencias.

El incumplimiento no tiene falta ni penalización, porque no son artículos que figuren en las nuevas leyes como las «propuestas normativas», es decir, están al margen de las normas que tratan de poner orden y precisión en este instrumento común que es la lengua. Pero no deja de ser paradójico que los mismos que dan consejos dentro de la gran casa de la palabra, una vez la abandonan los rechazan y mantienen fidelidad a su forma de ser —de escribir— anterior a 2010, cada vez que ofrecen una novedad a sus lectores.

Ni están fuera de la ley ni son académicos del mal ejemplo, simplemente se aferran a la autenticidad de su identidad. «El efecto de la escritura debe estar en lo que se escribe y no en cómo se escribe», escribe Carlos Castilla del Pino en sus pensamientos póstumos titulados Aforismos (Tusquets).

Es difícil saber si Salvador Gutiérrez se refería a su entorno más cercano cuando sintió un ataque de sinceridad ante las preguntas del periodista de la agencia EFE, pero de los académicos que le acompañan en las sesiones, y que han trabajado con la nueva Gramática en su escritorio, únicamente cuatro siguen la recomendación. El resto, 15, mantienen las tildes por todo lo alto. La RAE ha sido derrotada en casa.

Revuelta silenciosa

El venerable José Luis Sampedro, académico en el sillón «F», trazó en el prólogo de Indignaos (Destino) —el best seller de no ficción de Stéphane Hessel— un panorama democrático desolador pero sin perder la esperanza de rebautizarlo, al tiempo que dejaba claros cuáles son sus accidentes gramaticales: «Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y su decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países? […] La culpabilidad del sector financiero en esta gran crisis no sólo no ha conducido a ello; ni siquiera se ha planteado la supresión de mecanismos y operaciones de alto riesgo. No se eliminan los paraísos fiscales ni se acometen reformas importantes del sistema».

Tampoco ha querido aceptar los consejos Javier Marías, sillón «R», quien en la nota previa del libro de cuentos de reciente aparición, Mala índole (Alfaguara), asegura: «Sólo concibo escribir algo si me divierto, y sólo puedo divertirme si me intereso. No hace falta añadir que ninguno de estos relatos habría sido escrito sin que yo me interesara por ellos».

Arturo Pérez Reverte no ha perdido ni una de sus tildes en su asiento «T». En El tango de la guardia vieja (Alfaguara) vemos a su protagonista Max Costa abordar a una mujer que pasea sola a lo largo de la borda de un barco, cuando el académico se salta el consejo:

«—Fue agradable— dijo inesperadamente.

Max logró reducir su propio desconcierto a sólo un par de segundos.

—También para mí— respondió.

La mujer seguía mirándolo. Curiosidad, era tal vez la palabra».

La revuelta silenciosa de los académicos continúa por Antonio Muñoz Molina, de quien leímos en La noche de los tiempos (Seix Barral): «No está bien que tú digas eso. Los militares y los falangistas se han levantado contra la República. Sólo porque tienen la ayuda de Mussolini y de Hitler no han sido derrotados todavía». En las próximas semanas aparecerá Todo lo que era sólido, su nuevo libro, un ensayo en clave autobiográfica y explosiva como unas crónicas, con las que revisa los últimos treinta y siete años en España para entender por qué el país se hunde. El escritor recuerda y apunta: «Pero el pasado es otro país, como dice ese escritor británico, del que yo sólo conozco esa frase memorable, con su segunda parte: el pasado es otro país y allí las cosas se hacen de otra manera».

Sólo en pruebas

Salvador Gutiérrez aclara que la decisión de aconsejar abandonar el uso de estas tildes se basó en criterios científicos. Lo que no explica es cómo es posible que éstos —lamento el arraigo a estas tildes— se incumplan por sus propios integrantes. Si son los usuarios los que marcan el hábito de la lengua y encuentran el modelo leyendo a los escritores en castellano más científicos —y más célebres— no es extraño que lo que podría haber llegado a ordenanza quedase en sugerencia.

Cuando el académico Francisco Rico (sillón «p») publicó uno de los tratados más importantes sobre el Quijote (editorial Acantilado), no dudó en cómo debía comportarse. En el prefacio avisa de la actualidad perenne de la obra de Cervantes: «No sólo y a cada lector: cada tiempo tiene su Quijote y sus razones para que éste sea diverso del de otros tiempos». De hecho, en las librerías hay tantos Quijotes distintos como normas lingüísticas se le apliquen.

A la mayoría de los insumisos, los correctores les aplican la rectificación de los adverbios y los pronombres demostrativos de manera inmediata. Luego, cuando los autores que se niegan a claudicar leen pruebas de su libro, aclaran que éstos deben ser restituidos en su versión final.

Otros académicos fieles a los amenazados acentos gráficos son Soledad Puértolas («g»), en Mi amor en vano (Anagrama); Francisco Nieva («J»), en la obra de teatro No sé cómo decirlo. Malditas sean Coronada y sus hijas (Huerga y Fierro); Luis Goytisolo («C»), en El lago en las pupilas (Siruela); Carme Riera («n»), gracias a Naturaleza muerta (Alfaguara); Luis Mateo Díez («I»), en Fábulas del sentimiento (Alfaguara); Martín de Riquer («H»), en el extraordinario Reportajes de la historia. Relatos de testigos directos sobre hechos ocurridos en 26 siglos (Acantilado); o el filólogo Francisco Rodríguez Adrados («d»), con Nueva historia de la democracia (Ariel), del que queremos recoger este avance tan ilustrativo de nuestros días: «Y la democracia siempre fue y es problemática; es un compromiso siempre en crisis, fruto de un acuerdo delicado, siempre amenazado por desviaciones, pero muchas veces lo es sólo de nombre; está expuesta a cambios y riesgos mil».

Los dos poetas Pere Gimferrer («O») y Francisco Brines («X») siguen siendo dueños de sus propias reglas. En Rapsodia (Seix Barral), Gimferrer anota una extravagante declamación: «El viento sólo sabe sostenerse/ en las pañolerías del azul/ quiebros y tientos dicen el topacio/ con que tus ojos ven las alabardas/ de la tarde vencida por la propia puerta/ del sol vendimiador de tanta luz».

Por su parte, Brines en Aún no (Bartleby) dedica un poema a «Las noches del abandono»: «Hace tiempo que callo,/ y son tristes las noches de nuestra juventud,/ y el alba llega muerta./ Rodeado de frío vuelvo a la hostil ciudad,/ y el clandestino amor me despide furtivo/ desde las rotas sombras de los descampados,/ y el día se alza lívido/ como si sólo un muerto lo hubiera de habitar./ Con el recuerdo sólo de tu vida, porque fuiste mi vida,/ qué abandonado estoy/ ¿y a quién le contaré lo que ahora siento?». Pero en esta pelea importa el cómo más que el qué o a quién.

martes, 16 de octubre de 2012

La RAE acepta "estadounidismos"

Algo para tener en cuenta cuando la traducción al español se dirija al mercado hispanohablante de los Estados Unidos:

Los ‘estadounidismos’ entran en el Diccionario de la RAE

Su nueva edición incluirá una decena de términos acuñados en Estados Unidos

La Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) anunció la inclusión de “estadounidismos” en la próxima edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Se trata de términos propios del español que se habla en Estados Unidos y que se han ido acuñando a lo largo de los últimos años, entre ellos billón, email, hispanounidense, paralegal (asistente de abogados) o van (microbús).
Con más de 55 millones de hispanos, EE UU es el segundo país en número de hispanohablantes. “El reconocimiento de la RAE de los estadounidismos es un reflejo de la creciente influencia del español de EE UU”, asegura Gerardo Piña-Rosales, presidente de la ANLE.
La inclusión de 'estadounidismos' supone un reconocimiento por parte de la RAE de la existencia de un Español exclusivo, propio de EE UU"
Gerardo Piña-Rosales
La próxima edición impresa del DRAE incluirá palabras como aplicar, con el significado de solicitar; departamento, para referirse a un ministerio; parada, para designar un desfile; o elegible, en el sentido de beneficiario. “Son términos en español que reflejan la idiosincrasia nacional [en referencia a EE UU]”, explica en conversación telefónica Piña-Rosales. “Son modalidades del idioma al que se han debido habituar los hispanohablantes que han ido llegando a EE UU”, puntualiza.
Piña-Rosales se muestra satisfecho de la inclusión en el DRAE de esos estadounidismos -término que la RAE también ha aceptado con la definición de “palabra o uso propios del español hablado en los Estados Unidos de América”- porque supone “un reconocimiento por parte de la RAE de la existencia de un Español exclusivo, propio de EE UU, al igual que lo hay en otros países de habla hispana: argentinismos, mexicanismos...”.
Entre los criterios de selección para determinar qué palabras se incluían y cuáles no ha primado, explica el presidente de la ANLE, su grado de penetración en el habla, su presencia en la prensa o su uso habitual en las traducciones. “Si aquí hablas de Ministerio en lugar de Departamento, ningún hispanohablante te va a entender”, puntualiza Piña-Rosales.
Incluirá palabras como aplicar, con el significado de solicitar, departamento, para referirse a un ministerio, parada, para designar un desfile, o elegible, en el sentido de beneficiario
La idea de identificar estadounidismos con la intención de incorporarlos en el diccionario surgió hace cuatro años con motivo del acuerdo de colaboración que firmó la ANLE con el Gobierno de EE UU para asesorar a sus distintos departamentos / ministerios en la traducción al castellano de sus formularios e impresos públicos y de sus páginas web. “Fruto de esta cooperación la Academia está logrando mejorar, normativizar y defender el correcto uso de la lengua española en este país”.
El presidente de la ANLE alerta sobre el error de equiparar los estadounidismos con el espanglish, otro término también aceptado por la RAE con cuya definición disiente. “Los estadounidismos son términos propios del español que se habla en EE UU, mientras que el espanglish es un ‘fenómeno lingüístico’ en el que, a diferencia de lo que se sostiene en el DRAE, no creo que 'deforme elementos léxicos y gramaticales del español y del inglés', se trata más bien de saltos, mezclas de un idioma a otro”, defiende Piña-Rosales.

Lo que se podrá decir

En poco tiempo frases como: “He enviado un ‘email’ con una ‘aplicación’ para ‘rentar’ un piso frente a la tienda de ‘bagels’”, no podrá ser considerada una mala traducción del inglés. Estos términos son algunos que se contienen en el listado que la ANLE ha enviado a la Real Academia para su inclusión en la próxima edición de su Diccionario con la marca EU (Estadounidismo)
  •  Agencia. Por calco del inglés, todo tipo de entidad que normalmente tiene otros equivalentes en los países hispanohablantes, como entidad, dependencia, organismo, etc.
  • Bagel. Vocablo inglés de uso común que denota un panecillo en forma de rosquita salada.
  • Billón. Mil millones.
  • Departamento. Ministerio; agencia gubernamental
  • Email. Vocablo inglés de uso común que denota correo electrónico
  • Hispanounidense. Persona de habla, origen o ascendencia hispana que reside en los Estados Unidos de América.
  • Latino. Designación común de los hispanounidenses.
  • Parada. Desfile popular con carrozas
  • Paralegal. Oficio de asistente de abogados
  • Phishing. Vocablo inglés de uso común en el español de Estados Unidos que denota una técnica delictiva de adquirir datos de usuarios de correo electrónico
  • Podiatría. Podología
  • Pretzel. Vocablo inglés de uso común que denota una galleta con forma de lazo y a veces también de palito.
  • Rentar. Alquilar
  • Suplementar. Completar, complementar
  • Trillón. Mil billones
  • Van. Apócope de caravan. Microbús o camioneta cerrada de cuatro ruedas que se utiliza para transportar cargas o tiene varias filas de asientos.
  • Estanflación. Calco del inglés: stagflation, palabra compuesta a partir de stagnation, estancamiento, e inflation, inflación). Indica el momento o coyuntura económica en que, dentro de una situación inflacionaria, se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede.
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/10/actualidad/1349893853_744008.html

domingo, 16 de septiembre de 2012

Hasta qué punto llegan

Hoy leí el artículo de Fundéu en el que cuentan que:

 Bruce Willis iba a demandar a Apple. El actor quiere que sus hijas puedan heredar todas las canciones que él ha comprado en la tienda virtual de Apple, pero la letra pequeña de las condiciones legales que uno acepta al comprar en Itunes es clara al respecto: los clientes no pueden legar las canciones adquiridas, la adquisición de contenidos digitales no autoriza a los compradores a transmitirlos a terceros.

Y más adelante, muestra un enlace hacia una noticia en la que cuentan que la compañía Amazon se metió en los libros Kindle, que ellos venden, para borrar la novela de Orwell "1984" por los motivos que te cuenta abajo:

Amazon paga 103.000 euros por borrar la novela '1984'

EL PAÍS Madrid 3 OCT 2009

Amazon ha llegado a un acuerdo con el joven estadounidense Justin Gawronski, de 17 años, que se había querellado contra la tienda de Internet por borrar de su libro electrónico Kindle una edición de la novela 1984, de George Orwell. Según el pacto, Amazon pagará 103.000 euros y se compromete a no borrar nunca más un e-book del catálogo de sus clientes.
El pasado mes de julio, Amazon enfureció a los compradores que habían adquirido esta obra cuando la librería la borró de sus e-books al descubrir que se trataba de copias sobre las que carecían derechos de comercialización.
Justin Gawronski se querelló porque al borrar el libro también le habían desaparecido las notas que había escrito sobre él para un trabajo escolar de vacaciones. Jeff Bezos, el fundador de Amazon, pidió entonces perdón por la eliminación. Por su parte, Gawronski destinará parte del dinero a una fundación que trabaja en favor de los derechos de los niños. Además, según el acuerdo, la tienda digital restituirá los libros borrados a sus clientes con las notas que hubieran escrito en ellas.

¿Es que ya no somos dueños de nada?


miércoles, 13 de junio de 2012

Un tape con moncholos que se cubre del huayra

el mapa del habla argentina

Un tape con moncholos que se cubre del huayra

Uniendo palabras de distintas zonas del país, el título de esta nota dice: “Un petiso con bigotes que se cubre del viento”. La Academia Argentina de Letras divide nuestro país en siete regiones según su forma de hablar. Allí  se utilizan, a diario,  palabras incomprensibles en las otras zonas. La excepción es Buenos Aires, por influencia de los medios “nacionales”.

Por Laura Gambale
08/06/12 - 10:09
“Pedí un carlitos”, dice una joven entrerriana a otra, que se suma: “Yo prefiero pororó”. Mientras tanto, en Córdoba, un pibe de 25 le dice a otro “estás cortado a verde”, y en Misiones, un adolescente con cara de preocupado le susurra al oído a su amigo que “la guaina está pichada”. Todos pertenecen al mismo país y aprendieron el lenguaje oficial, el de la lengua castellana, pero las formas de hablar y el léxico que utilizan en su vida cotidiana parecen ser radicalmente distintos.
En busca del “mapa” del habla argentina, la Academia Argentina de Letras (AAL) explica que el país ha sido dividido por los lingüistas en siete regiones: noreste, noroeste, cuyana, central, litoral, bonaerense y pampeano-patagónica. “Cada una tiene rasgos distintivos y lo más diverso entre ellas es el léxico”, dice  Pedro Barcia, presidente de  AAL y lo detalla: “En nuestro Diccionario fraseológico del habla argentina (Emecé, 2010) hemos recogido más de 11 mil frases que no se usan en España, y que son corrientes en nuestra habla cotidiana.
Muchas de ellos son de uso casi exclusivo porteño: “La quinta del Ñato”, “Pampa y la vía”, “No quiere más Lola”. Además, resalta que “una misma acción es mentada de diferentes maneras en las provincias: ‘hacerse la rata’ (Buenos Aires), ‘hacer la rabona’ (Litoral), ‘hacerse la chupina’ (San Juan), ‘hacerse la yunta’ (Salta)”.

Protagonistas. Una periodista entrerriana cuenta que al tostado se lo llama “carlitos”, y que el artículo “siempre se antepone al nombre propio para anunciar su género”. Además, cuenta que “al pochoclo le decimos pororó, a un muro no muy alto lo llamamos tapial y a la mentira le decimos bolazo. Cuando te acusan de algo que no hiciste, le respondemos con un ‘no me achaqués’, y cuando te critican sin fundamentos, decimos ‘no me relaje’”. Ahora vive en Capital Federal y asegura que ya se acostumbró a oír palabras que al llegar no comprendía: “Cuando me decían que algo era bizarro, limado, freak, o cuando me aclaraban ‘te lo digo posta’, no les entendía nada”.
Evangelina Baston estudia abogacía y vive en Córdoba hace cuatro años, aunque su ciudad natal es Gonnet, próxima a La Plata.  Ella le explicó a sus compañeros de facultad que decir “che, boludo” no es un insulto y que “ponete las pilas” es sinónimo de “reaccioná”, “hacé algo”. “Cuando a mis amigos les decía que me digan ‘la posta’ –cuenta Evangelina–, sin explicarles que equivale a ‘decime la verdad’, ninguno me entendía”. También cuenta que en Córdoba se le dice “lomito” al “chivito”, siempre y cuando se encuentre “bien aplastado y finito como una suela de zapatilla”. También se usa “culiado” para “boludo” y “cortado a verde” para cuando “sos medio loquito”. “Al final de las palabras se agrega el sufijo ‘azo’ como para agrandar algo, por ejemplo ‘culiadazo’, ‘buenazo’, ‘chetazo’”.
Crisol de razas. Para el presidente de AAL, el mayor aporte de la lengua extranjera  “ha sido dado por los inmigrantes italianos, y de particular manera los dialectos del sur de la península, que han nutrido en parte al lunfardo (fiaca, bacán, pibe), y luego al habla popular general: mina, laburo, toco, busarda”.  Por otra parte, asegura que “la lengua indígena que ha brindado mayor caudal de voces es la quechua con términos como cancha, choclo, batea, aloja; luego, la guaraní con ñandutí, cambá, caburé, caicobé y mucho menos el mapuche, araucano o mapudungun, con términos como laucha, cultrún, choique”.
Según explica María Sol Iparraguirre, investigadora del Conicet del Centro Regional Universitario Bariloche-Universidad Nacional del Comahue, “en Argentina se hablan entre 12 y 14 lenguas indígenas –algunas de las más conocidas son el quechua (noroeste), el guaraní correntino, el mapuche (gran parte de la Patagonia y parte de las provincias de La Pampa y Buenos Aires), el toba, el wichí y el mocoví (Salta, Formosa, Chaco, Santa Fe)– y numerosas lenguas de procedencia europea y asiática –por ejemplo, italiano, alemán, galés, ucraniano, chino, etc.–, además del español”. Y agrega que: “Al decir de Cristina Messineo y Paola Cúneo en su libro Las lenguas indígenas de la Argentina. Situación actual e investigaciones (2007), ‘un recorrido por las distintas zonas geográficas de nuestro país nos mostraría que el contacto lingüístico es la regla y que el monolingüismo, la excepción’”.
¿Estas diferencias regionales podrían llegar a impedir la comunicación entre dos argentinos?, pregunta PERFIL a Iparraguirre: “Es poco probable. Al buscar delimitar las nociones de dialecto y lengua –entendida como un espacio donde intervienen factores políticos, histórico-geográficos, sociales y culturales, además de factores estrictamente lingüísticos–, podríamos pensar que las lenguas pertenecen al orden de lo nacional, lo general, mientras que los dialectos pertenecen al orden de lo local o regional, atendiendo fundamentalmente criterios de orden político. También podríamos pensar que las lenguas difieren más entre sí de lo que lo hacen los dialectos, y que allí reside la diferencia entre ambos”. Desde esta segunda perspectiva, la experta argumenta que “es esperable que dos personas hablantes de dialectos diferentes puedan comunicarse sin mayores dificultades”.
Barcia da su opinión: “Las diferencias  regionales no incomunican en absoluto a los hablantes argentinos. Lo que no se entiende al decirlo, se lo allana de inmediato. Más aún, creo que se avanza hacia una homogeneización creciente del habla de los argentinos, por obra de la radio y de la televisión porteña”.
¿Y entre distintos grupos etáreos? “El habla juvenil es la de mayor renovación y de menor pervivencia”, dice Barcia. “Las voces suelen tener apenas cuatro o cinco años de vida: ya nadie dice ‘tirar las agujas’, ni ‘tirar pálidas’, ‘tirar buenas ondas’. Quedan algunas como bardear, curtir, de onda, el rescate juvenil de ‘bondi’, pero es el habla más efímera de todas las populares. Y suele ser la más sectorizada por clases sociales o tribus urbanas. También difiere mucho de región a región”.

Extremos. Más al sur, Andrés Gonda, estudiante de Psicología y nacido en Ushuaia, cuenta que “nosotros acostumbramos decirle ‘pro’ a algo muy bueno, y somos de usar mucho el término ‘cuerpito’, como sinónimo del término porteño ‘chabón’”. Y recuerda un término que usaba de adolescente: “Con mis amigos decíamos ‘dale canción’ para expresar ‘dale para adelante’, no sé si en otros lados se usa, pero en mi lugar esa frase era casi ‘de cabecera’”.
En el otro extremo, Yanina Briossi, misionera y contadora, hace su aporte: “Nosotros usamos ‘pichado’ para decir ‘enojado’; ‘argel’ para alguien ‘mala onda’; ‘guaina’ para llamar a las nenas; y cuando mirás de arriba a abajo a otro y lo desprecias por el look o la ropa que lleva puesta, se dice que los estás ‘rebajando’”. Respecto de los términos que más recuerda al llegar a Buenos Aires, menciona “flash”, “pibe”, y cuenta uno de sus primeros sentimientos: “Se putea mucho más en Buenos Aires que en Misiones, y no lo digo sólo cuando se pelea, sino en el vocabulario cotidiano. Tienen una forma de hablar más avasallante”.
“No todos los argentinos aprendemos el mismo español. Las distintas variedades constituyen expresión indiscutible de la individualidad y de la cultura de quienes las hablan. Siguiendo el pensamiento de Luis-Jean Calvet, no dominar la lengua oficial priva a las personas de diversas posibilidades sociales”, dice la investigadora del Conicet. Es por ellos que se habla del “derecho a la lengua”: a conocer y dominar la lengua del Estado, así como también derecho a aquella que aprendimos primero en nuestros hogares y que constituye parte fundamental de nuestra identidad. “Negar, desprestigiar o degradar esas lenguas primeras implica negar, desprestigiar o degradar parte de la constitución individual y social de las personas que las hablan. En ese caso, las diferencias lingüísticas serán un problema donde las oportunidades a las que pueda acceder una persona dependan, directa o indirectamente, en mayor o menor medida, de su variedad lingüística”, concluye.

Dime dónde vives, te diré cómo hablas
NORESTE
Argel: antipático. Guaina: nena. Rebajar: mirar de arriba hacia abajo a alguien cuando llega. Cancha: espacio abierto, descampado Caté: persona elegante. Guampudo: cornudo. Me arreglé: me puse de novio/a. Pichado: hombre enojado, mal perdedor. Metele: apurate. Mencho: primitivo, mediocre. Ya dá ya: basta. Tape: petiso.

LITORAL
Moncholos: Bigote. Tapialcito: Medianera. Hacer “ancla”: Hacer pie para subir a algún lado. Porrón: cerveza de medio litro. Masitas: galletitas. Costeleta: Chuleta o bife. Corta. Carlitos: tostado. Bolazo: mentira. Cuerear: hablar mal de otra persona. Gurí: niño. Mandale guacha nomás: alentar a realizar una acción de inmediato y con énfasis. Se viene el tiempo: Se viene la tormenta. Espores: zapatillas. Rebajar: criticar.
NOROESTE
Colla: Nombre genérico que se da a los aborígenes de Jujuy de ascendencia quichua, aimará, o de alguna otra parcialidad indígena del Altiplano. Chúcaro: (quechua) caballo sin domar o bellaco.Chuy: (quechua) expresión de frío. Amalaya: (amalhaya) interjección equivalente a ojalá, quien pudiera. Challar: acción de bendecir y agradecer con bebidas alcohólicas, elementos propios ya sean de ajuar de la casa o del trabajo. Huayra: viento. Ñato: (quechua) de nariz pequeña o sin ella. Caer en la huella: darse cuenta de algo. Caú: borracho.

CENTRO
Criollas: empanadas de carne. Culiado: boludo. Agarrá: tacaño. A tente bonete: algo muy lleno, a rebasar. Canijo: delgado. Esnortá: persona despistada. Flojo: vago. Leche y picón: expresión para mencionar algo que no tiene importancia.

BONAERENSE
Afanar: robar. Bondi: autobús, micro. Qué flash: algo que sorprende. Botón: delator. Careta: persona superficial. Yuta: policía. Capo/a: alguien líder. Carburar: pensar de más. Chapita: loco. Hueco/a: tonto. Guacho: pibe.

CUYO
Chupe: guisado hecho de papas en caldo, al que se le añade carne o pescado, mariscos, huevos y otros ingredientes. Enfiestarse: divertirse. Guagua: niño de pecho. Porrón: cerveza de litro. Choco: perro. Choila: moneda. Culillo: niño de corta edad. ¡Chule! Indicación para que un perro ataque. Pechar: empujar. Poto: trasero. Pailón: orejudo. Píllame: atrapame. Chumbinar: patear una pelota de fútbol con mucha fuerza.

PAMPEANO PATAGONICA
Butaco: Arroyo grande. Cahuin: fiesta, borrachera. Che: gente. Chuy chuy: frío. Huinca: extranjero. Nahuel Huapi: isla del tigre. Yupi: hombro. NYC: Nacido y criado. Pueblo: centro de la ciudad.

sábado, 10 de marzo de 2012

Hay para "todos y todas"

El uso de lenguaje no sexista en dependencias estatales españolas generó una gran polémica y los académicos de la RAE expresaron su parecer.

Aquí les dejo los enlaces a las notas sobre el tema y el tratamiento que se le dió en algunos de los medios argentinos para que "todos y todas" lean y debatan.

¡Que lo disfruten!

Marce

El País:
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/02/actualidad/1330717685_771121.html

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/09/actualidad/1331300634_088325.html

La Nación:
http://www.lanacion.com.ar/1455443-el-todos-y-todas-divide-a-intelectuales

Noticias:
http://noticias.perfil.com/2012/03/el-legislador-burlado/

Página 12:
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-189263-2012-03-10.html

viernes, 24 de febrero de 2012

Me pareció muy esclarecedor.

Tres verbos asesinos

por Alberto Gomez Font

Son tres, solo tres y nada más que tres, pero bastan para hacer tanto daño como si fueran un grupo más numeroso, pues con su presencia, especialmente en los documentos jurídicos y administrativos, eliminan a decenas de verbos que tienen tanto derecho a la vida como ellos tres, los tres asesinos, también conocidos como «verbos comodines». Conozcámoslos, desenmascarémoslos:

Realizar
Es corriente y ya casi normal en las noticias, que se realicen reuniones, conferencias, ruedas de prensa, concursos, elecciones, almuerzos de trabajo, mesas redondas y otros actos que, en buen castellano, no se realizan sino que se celebran.
Se desplaza así al sencillo verbo hacer al hablar de que «fulano realiza un viaje de tres días», «el rey realiza una visita de cuatro días a París», «el presidente realizó unas declaraciones», frases todas que habrían quedado mejor con menos realizar y más hacer, e incluso mejor si se utilizaran los verbos viajar o visitar en lugar de las construcciones realizar una visita o realizar un viaje.
Otros verbos que pueden servir para evitar la profusión de realizar son: ejecutar, llevar a cabo, efectuar, plasmar, desarrollar, fabricar, elaborar, componer, confeccionar, construir, producirse, darse, crear, etc.

Iniciar, inicio.
Toda repetición abruma y más cuando se trata de un verbo que no usamos normalmente en el lenguaje hablado, como ocurre con iniciar.
Así, es corriente que leamos frases como «se iniciará el curso» o «el inicio del curso», en las que todo sería más normal si dijéramos «se abrirá (o empezará) el curso» y «la apertura del curso». Vemos también que «se ha iniciado un expediente», cuando en castellano lo fácil sería «se ha abierto (o incoado) un expediente». Y como parece que el verbo abrir no está de moda, los noticiarios dicen que «se inició un turno de preguntas» o que «se inició la sesión», cuando todos esperábamos que ambos se abrieran. También «se inician conversaciones» en lugar de entablarlas.
El consejo es fácil: siempre que tengamos la tentación de utilizar el verbo iniciar, repasemos antes la lista de posibles sustitutos: comenzar, empezar, principiar, inaugurar, abrir, incoar, entablar, emprender, aparecer, surgir, arrancar, salir, desatarse, desencadenarse, nacer…

Finalizar
¿Por qué el verbo finalizar ha desplazado a otros como acabar, terminar, rematar o concluir? Se trata de un verbo comodín como iniciar y realizar.
Es habitual que nos encontremos con oraciones como «El congreso finalizará el viernes» o «La finalización del congreso tendrá lugar el viernes», que habrían quedado mejor escritas como «El congreso se clausurará el viernes» y «La clausura del congreso tendrá lugar el viernes». También apreciamos en la prensa que las reuniones finalizan, en lugar de terminarse o acabarse; que los plazos finalizan, en lugar de cumplirse, expirar, vencer, concluir o prescribir, que finaliza el tiempo límite para hacer algo, en lugar de agotarse
La lista de sustitutos de este verbo es amplia y fácilmente se pueden encontrar otros más adecuados como los siguientes: terminar, acabar, concluir, consumar, rematar, extinguir, finiquitar, ultimar, prescribir, liquidar, cerrar, sobreseer, sellar, levantar, vencer…

SOBRE EL AUTOR

Alberto Gómez Font es coordinador general de la Fundación del Español Urgente, profesor en cursos sobre el buen uso del español y coautor de varios manuales de estilo. En Twitter, puedes encontrarlo en @GomezFont.

lunes, 30 de enero de 2012

Entre paréntesis...

Comparto un artículo que publicaron en La Nación hace ya varios días, pero que viene bien para nuestra bitácora. ¿Sabían que "tiroides" puede ir precedida tanto por el artículo masculino como por el femenino? Yo nop...

Besos.

Marce


La belleza, también en los signos de puntuación

Por Graciela Melgarejo | LA NACION
Twitter: @gramelgar |

A propósito de la reciente celebración de la Epifanía de los Reyes Magos, hay también otras clases de "epifanías" (en el sentido de "manifestación, aparición"). Hace años, en el suplemento Arquitectura de este diario, en la sección "Epifanías urbanas", el arquitecto Alfonso Corona Martínez descubría aquellos lugares de la ciudad en donde ocurre el milagro de la belleza.

Semanas atrás, la Fundación del Español Urgente (Fundéu) publicó un artículo sobre los paréntesis, que podría calificarse como "epifanía" lingüística, tan didáctico es. Titulado con humor "Hablemos de los paréntesis (si nos permiten el inciso)", empieza definiéndolos: "Los paréntesis () son un signo ortográfico de puntuación doble, generalmente actúan como delimitadores: introducen una información complementaria o un comentario en el enunciado".

Por lo que sigue, se comprende que usar correctamente los paréntesis no es algo que todos hagan: "Se escriben pegados al primer y al último carácter de la información que introducen, y con un espacio entre la última palabra antes del paréntesis inicial y otro tras la primera palabra que sigue al de cierre: El militar (de 25 años) ya está de vuelta en Israel . Sólo cuando al paréntesis le sigue otro signo de puntuación éste se escribe seguido, sin dejar espacio entre ambos: ? para excarcelar, a cambio, a 1027 presos palestinos (de ellos, 477 serán liberados hoy) ".

Luego, Fundéu especifica la función de los paréntesis: "Su finalidad es señalar que la información que introducen es secundaria, que no forma parte del discurso principal". Esta situación se da sobre todo cuando se introduce un inciso: "aquí los paréntesis precisan, amplían o rectifican lo dicho"; cuando se aíslan "otros elementos intercalados", es decir, se añade una fecha, un lugar, el desarrollo de una sigla, etc., y en "obras de teatro, en las que sirven para enmarcar las acotaciones del autor".

El artículo se extiende sobre los otros usos auxiliares de los paréntesis: "Los paréntesis tienen otros usos auxiliares: sirven, por ejemplo, para indicar que hemos omitido un fragmento en una cita, para aislar operaciones en fórmulas matemáticas o para introducir puntos de una enumeración", y da los siguientes ejemplos: " 1) En un lugar de la Mancha (?) no ha mucho vivía un hidalgo. 2) [(2 + 1) : (78 + 96)] - 2".

Cierra Fundéu con las relaciones de los paréntesis con los otros signos de puntuación: "Si los paréntesis aparecen junto a otros signos de puntuación hay que recordar que: el punto, la coma, el punto y coma y los dos puntos se escriben después del paréntesis de cierre; si después de una palabra hay más de un signo doble, deben cerrarse en el mismo orden en el que se abrieron, y el enunciado enmarcado entre los paréntesis tiene su propia puntuación".

Para los lectores que quieran ampliar este tema y otros relacionados con los signos de puntuación, la Ortografía de la lengua española (Espasa Libros, 2010), dedica casi todo el Capítulo III, "Uso de los signos ortográficos", al tema (págs. 281-440).

Para terminar, un término que se puso de moda estos días en la Argentina despertó el interés de la lectora Diana Daich. Comenta en un correo electrónico: "Es hora de que la RAE acepte el vocablo tiroides como indistintamente masculino y femenino. El uso hace de él femenino porque se refiere a una glándula pero en su origen se refiere al cartílago del mismo nombre. Sería bueno que el uso claramente justificado en femenino fuera aceptado como correcto. ¿Tal vez ya está aprobado?".

Es cierto, como acotaba recientemente un forista, que no siempre en los diccionarios se encuentra todo, pero, en este caso, el Diccionario panhispánico de dudas da una respuesta que contempla todas las dudas de la lectora: " tiroides. ?[Glándula] endocrina que regula el metabolismo y el crecimiento'. Como sustantivo, mientras que en España se usa en ambos géneros, con preferencia por el masculino, en América es general su empleo en femenino: «El tiroides estimula la actividad metabólica general» (FReyes Anatomía [Esp. 1992]); «La tiroides tiene un importante papel durante la pubertad» (Barrera/Kerdel Adolescente [Ven. 1976])".

© La Nación

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viernes, 25 de noviembre de 2011

Presentan la Nueva gramática básica de la lengua española

Presentan la Nueva gramática básica de la lengua española
22-11-2011 / 23:30 h

Panamá, 23 nov (EFE).- La Nueva gramática básica de la lengua española fue presentada hoy, por primera vez en Latinoamérica, en el XIV Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua (ASALE), que se celebra esta semana en la capital panameña.

La publicación es una obra académica concebida de forma didáctica y accesible y que resume las normas y principios básicos del idioma de Cervantes, según destacaron hoy los participantes en el encuentro, que reúne en un hotel de Panamá a un centenar de miembros de las 22 academias que conforman esta agrupación.

El coordinador de la Nueva gramática básica, Salvador Gutiérrez Ordoñez, declaró a Efe que si bien el lanzamiento de esta obra tuvo lugar en Madrid el 27 de septiembre pasado, la Real Academia Española y la ASALE consideraron que la reunión en Panamá era "un buen motivo" para presentarla a la sociedad hispanoamericana.

Se trata de una obra manejable y dirigida tanto al gran público como a los estudiantes y profesores, a diferencia de las versiones más extensas publicadas en los dos últimos años.

Elaborada con la colaboración de las veintidós Academias de la Lengua, la Gramática básica tiene unas 300 páginas, frente a las 4.000 de su versión extensa, publicada en 2009, y las mil de que consta el Manual de la nueva gramática, editado el pasado año.

"Es una gramática bien ejemplificada, didáctica, simple, accesible y clara, ordenada y pensada para toda persona con una formación gramatical básica", declaró Gutiérrez.

El lingüista agregó que "esos fueron los objetivos que guiaron, primero la planificación y luego la redacción de esta gramática básica", y que cree se logró esa meta.

Pese a que mantiene su rigor académico, es una obra de "amigable lectura, manejable de tamaño, ordenada y lineal, muy intuitiva y ejemplificada, evitando todo tecnicismo que no sea necesario", añadió el responsable de la publicación.

La obra dispone de un índice terminológico que sirve como guía de consulta, incluye numerosos ejemplos para facilitar la comprensión de los conceptos e incluye recomendaciones de usos más correctos.

El académico hispano-peruano Mario Vargas Llosa dijo a Efe que la Nueva gramática básica actualiza la vieja gramática de la lengua española "con los grandes aportes de los últimos años".

Destacó el Premio Nobel de Literatura 2010 la participación de todas las academias hispanoamericanas en su elaboración y dijo que es una obra que "va a ser muy útil para las escuelas" porque es "sumamente didáctica".

"Servirá para unificar mucho una lengua que se caracteriza por su gran variedad", añadió el autor de "La ciudad y los perros". EFE

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1011016

jueves, 27 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

Contenidos de la RAE en la Web

Robo una nota de Clarín (versión digital) de hoy.

Saludos,

Inés




Contenidos de la RAE: sigue la polémica
PorGuido Carelli Lynch

El lunes de la semana pasada la Real Academia Española (RAE) cumplió 298 años. Tres días después Clarín informó que la institución estaba intimando a sitios de Internet que comparten enlaces a su popular Diccionario de la Real Academia Española y a otras de sus publicaciones. La presión periodística y el murmullo en los foros de Internet obligó a la RAE a difundir un comunicado en el que recordaba que “El Diccionario y otros recursos académicos son de acceso libre y gratuito en Internet” y que estarían abiertos a recibir peticiones de sitios que quisieran difundir sus publicaciones sin “lucrar” con ellas.




Miembros de las 22 Academias de la Lengua Española –autoras también de muchas obras de la RAE– cerraron filas y manifestaron su acuerdo con la declaración de la institución. Sin embargo, la presión de internautas e investigadores no cesó y algunas academias podrían revisar su posición.



El autor Arturo Pérez Reverte –también miembro de la RAE–, dijo en Twitter que: “Hay una ofensiva de demagogia y política en la Argentina respecto a la RAE y el español”. Javier Marías, en cambio, sólo se manifestó ante la consulta de Clarín y por fax, ya que que no usa computadoras ni Internet. “Me gustaría que esa institución no cobrase por ningún servicio, pero no es una ONG ni una organización gubernamental sufragada con dinero público, aunque cuente con alguna ayuda estatal. Es una institución de carácter privado e independiente y lo fue incluso bajo la dictadura de Franco, a la que era muy difícil y muy arriesgado llevar la contraria”, explicó.



Ricardo Soca, moderador de elcastellano.org –uno de los sitios intimados por la RAE– publicó un petitorio online para que la RAE “ponga los contenidos de su sitio web a disposición de los 450 millones de hispanohablantes”. Ayer tenía 2259 firmas.